Qué es motorizar una persiana sin obra y qué se toca
En una persiana enrollable, el paño va grapado a un eje octogonal que gira apoyado en dos soportes dentro del cajón. Ese eje es hueco, y ahí está la clave del trabajo: el motor tubular va alojado por dentro del eje, se fija a uno de los soportes con su corona y su adaptador, y pasa a mover el paño desde el interior. El cajón, las guías y el paño se aprovechan siempre. El eje es el único elemento que puede cambiar: se conserva cuando su diámetro admite el motor y el tubo está sano, y cuando no, se sustituye por uno preparado para llevarlo.
El trabajo se hace por el registro del cajón, desde dentro de la vivienda. Se retira la cinta y la polea, se libera el eje, se desmontan las grapas del paño, se introduce el motor con el adaptador que corresponde al diámetro del eje, se vuelve a montar todo y se programan los finales de carrera, que son los topes que le dicen al motor exactamente dónde parar arriba y dónde abajo. El hueco que deja el recogedor en la pared se ciega con una tapa embellecedora o se aprovecha para alojar el pulsador.
Por eso decimos que no hay obra: no se pica fachada, no se cambia la carpintería y no se sustituye el paño. Lo único que puede requerir una pequeña intervención es llevar la corriente hasta el cajón, y ese es precisamente el punto que conviene resolver antes de encargar nada.






